Saga de Culturas
La ladera de la Sierra de Alhamilla, donde está ubicado el balneario, es un espléndido mirador natural desde el cual se divisa un horizonte inmenso que se pierde en el mar, al otro lado de la bahía de Almería. Parece que los fenicios ya estaban al corriente de la existencia de este manantial y que más tarde utilizaron los romanos, dejando como huella la estructura de las albercas las cuales aún se conservan. Después, los árabes hicieron uso regular de las aguas calientes, manteniendo y mejorando los baños. En la actualidad es posible disfrutar del baño en las llamadas albercas que a pesar de los cambios que han podido experimentar a lo largo de la historia, están cimentadas sobre ruinas romanas y árabes, y constituyen uno de los máximos atractivos del balneario.